Espejismo: realidad difusa

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Breve descripción:

Una producción costarricense que narra la historia de Daniel, un joven perturbado por su pasado

Autor:

Silvia García
Una tragedia es capaz de fracturar la mente humana. La huella de esa fisura es solamente tangible para quien la padece y aunque la sutura no se perciba, la herida siempre puede volver a ser abierta.

Espejismo es un vistazo al vértigo de un alma atormentada. Daniel un joven pintor que carga con una tragedia antigua, se enfrenta de pronto a una pérdida personal y con ella a su razón de existir en el mundo. Es ahí cuando el desdoblamiento acontece y la realidad se difumina a través de la psique torturada del joven.

José Miguel González nos presenta la pérdida trágica como tema central en su primer largometraje de ficción. Los tintes de suspenso psicológico con fuertes simbolismos resultan interesantes, especialmente porque refrescan una cinematografía nacional que se decanta por los dramas o comedias.

Una puesta integral
La muerte es el desencadenante de la acción, lo cual facilita al espectador involucrarse con el drama del protagonista. Difícilmente exista alguien que no haya sufrido la pérdida de un ser querido, y el director aprovecha esta internalización que realiza el público para crear escenas cargadas de emotividad sin caer en la afectación. Tal es el caso de la secuencia muy acertadamente compuesta del deterioro de la abuela de Daniel.

El guión resulta mucho más ágil en la acción que en los diálogos, donde se denota la debilidad más pronunciada del filme: las actuaciones. Abelardo Vladich realmente se esfuerza en adentrarse en la piel de Daniel y es quien resulta menos rígido, al igual que Liz Rojas y el niño Alejandro Castro. Sin embargo resulta cada vez  más necesaria la creación de una escuela de actuación para cámaras, que vaya de la mano con el creciente impulso que esta tomando la industria en el país.

La fotografía de Luis Salas y la colorización de José “Chisco” Arce son sin duda el punto más alto del filme. Luis Salas compone con maestría imágenes que logran transmitir el estado emocional de los personajes, muchas veces mejor que los mismos actores, sobresaliendo las secuencias de la playa y las del clímax interno de Daniel.  La colorización está cuidadosamente realizada, aplicando una familia tonal para cada estado “mental” de Daniel, intensificando la desorientación temporal del espectador.

Edín Solís aumenta el carácter tormentoso de Espejismo a través de una musicalización cuidada aunque un poco excesiva. Se entiende la intención de acrecentar el dramatismo de la historia, pero algunas escenas hubiesen resultado muchísimo más sobrecogedoras con una ausencia absoluta de música. A pesar de ello, no se logra entender como se declaró desierta la categoría de Mejor Banda Sonora en el pasado Festival de Cine Paz con la Tierra contando con Espejismo en competición.

La edición del propio González y el veterano Andrés Heidenreich cumple con la intención primordial de desorientar al público y obligarlo a razonar lo que está aconteciendo. La no linealidad y la ralentización deliberada manifiestan una complejidad de intención por parte del director, que se mantiene por la mayoría de la película, pero que lamentablemente se pierde al final por la innecesarias escenas de explicación. Sin duda el filme pudo haber finalizado mucho antes.

Futuro cierto
La película que inició como una idea para un cortometraje y que se extendió por más de cuatro años en su concretización sin duda alguna es la tercera piedra sobre la que se construye el Nuevo Cine Costarricense, junto con Rosado Furia y Muñecas Rusas.

Espejismo sin duda viene a abrir espacios de creación y realización que comunican mensajes nuevos, a través de lenguajes narrativos frescos en la cinematografía nacional, dinamizando una industria en crecimiento.

Espejismo - Trailer Oficial